RESPETAR ES DEVOLVER SUS TERRITORIOS
RESPETO ES DEVOLVER SUS TERRITORIOS
¿Cómo ser eco de aquellas voces que resistieron y lucharon con su sangre durante siglos?
¿Cómo encarnar aquellos cuerpos de hombres, mujeres y niños explotados y humillados que transformaron sus vidas a fuerza de cruz y espada?
Surge la conmemoración cuando la memoria se mezcla con el sentir y ese sentir traspasa las existencias.
Pues sólo se puede “interpretar” parte de la lucha histórica de miles de naciones libres, autogestionadas, con organizaciones horizontales frente a la invasión y la guerra, frente al odio, la muerte y la avaricia perpetrados por las formas complotadas del Imperio europeo-español en gran parte asistido por modelos similares ya en América.
imaginar el espacio – tiempo sudamericano del Siglo XV, con territorios habitados por Naciones Aché - Guayaquíes, diferentes etnias Amazonas, , Tupinambas o Guaraníes, Bororos, Taínos, Yagan y los múltiples grupos Arawak mas centenares de etnias distribuidas por toda la geografía, permite observar el acontecimiento desde nuevos escenarios.
Nos explica Pierre Clastres (Antropólogo Francés) que eran pueblos organizados pero sin Estado ni jerarquías impuestas. Constituían sociedades indivisas: homogéneas, sin división de ricos y pobres, sin explotados ni explotadores. Tampoco hay división política entre gobernantes - gobernados y el poder no estaba separado de la sociedad. Conducidas por jefes sin poder que sólo tomaban decisiones directas de la comunidad. Claramente se oponían a la construcción social de dominantes y dominados. No producían excedentes en su economía, ni formaban empresas para obtener lucro o ganancia. Sí existía intercambio de bienes pero no conocían el mercado. Ese intercambio se regulaba por la necesidad. La reciprocidad era un deber. Recibir y dar.
Producen para vivir, no viven para producir.
Los jefes de esas sociedades “primitivas” aspiraban al prestigio y la gloria por su generosidad. Sólo el jefe con su entorno minoritario debía producir excedente para poder sostener a la ociosidad más pobre. Era que la gran mayoría pobre requería del sobreesfuerzo de la minoría que rodea al big-man o jefe.
En el corazón de esa relación de poder se establece una vinculación de deuda del Jefe con la comunidad. Como no hay separación del poder con la sociedad esa deuda perdura.
Eran mundos que podían caber en otros mundos.
Pero eso fue hasta el siglo XV
Un mundo soberbio y hambriento de avaricia expansiva comenzó a imponerse mediante la mentira, la violencia y el lavado de cerebro: aniquilando y esclavizando.
Armas y mentira. Ejército e Iglesia. Juntos conquistaron América
Han pasado más de 500 años, ¿ Se ha terminado el colonialismo y sus operadores?
¿Por qué Sudamérica continúa postergada, marginada, explotada y empobrecida?
La política es ocuparse
Sudamérica es una secuencia más del proceso colonizador que el blanco europeo y patriarcal impuso en estas tierras y en el resto del planeta.
La colonización consiste en imponer relaciones capitalistas de dominación a partir de la extracción de todos los recursos que se consideren “valiosos” para su acumulación. Imprescindibles para abastecer y desarrollar relaciones asimétricas. Esto es el extractivismo.
El extractivismo constituye el motor del capitalismo que a partir del siglo XV comienza a succionar al continente americano.
Maristella Svampa (Socióloga e Investigadora Argentina) considera que “el extractivismo debe ser entendido como un patrón de acumulación basado en la sobreexplotación de recursos naturales –en gran parte no renovables– y en la expansión de las fronteras hacia territorios antes considerados como improductivos”, de los territorios ocupados por la explotación minera tanto de metales raros como de otros recursos naturales, sumado a la construcción de megacentrales hidráulicas.
Hoy los modos de producción se relacionan con cualquier forma de extractivismo. Tanto de la madre tierra como de los cuerpos.
Interceptar esas políticas deshilvanando las redes tejidas para crear nuevos lazos rizomáticos que produzcan mundos habitables y existencias alegres.
La mujeres indígenas y afrodescendientes latinoamericanas, en sus luchas contra el colonialismo interno neoextractivista dicen: “ no se puede descolonizar sin despatriarcalizar”. Es preciso entender que la descolonización se debe operar en la economía política, mientras que la despatriarcalización se hace en el marco de la economía libidinal. La primera no se puede cumplir sin la segunda, es porque la entera economía política colonialista se organiza en base a la economía libidinal patriarcal, que establece y mantiene distribuciones binarias jerárquicas entre los flujos en todas partes y en todos los niveles: masculinidad-feminidad y sirviéndose de esta como modelo: hombre- animal (civilización-naturaleza), mayoría-minoría (centro-periferia), capital – salario (burguesía – proletariado, etc.
La despatriarcalización la entienden las mujeres indígenas y afrodescendientes como un devenir-mujer. Desmantelan las lógicas propias de género y superan lo que el feminismo liberal preconiza como equidad de género porque desde ahí nace todo el sistema económico y político vigente.
Como expresa claramente Paul Beatriz Preciado (Filósofo Transgénero Francés):
“No creo en la violencia de género, creo que el género mismo es violencia, que las normas de masculinidad y feminidad, tal y como las conocemos, producen violencia”.
Toda esta lógica se impuso a partir de 1492 a costa de otros ríos, pero de sangre y montañas, pero de cadáveres.
Crear un Mundo Plural, Rizomático y Libre.
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