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Mostrando entradas de diciembre, 2025

La Esperanza como Herramienta de Hegemonía: Un Análisis Crítico

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  En el tejido cultural de nuestras sociedades, la esperanza se presenta como una luminosa promesa de redención personal. Nos dicen que, con suficiente optimismo y tenacidad, cualquier obstáculo puede ser superado. Sin embargo, esta misma esperanza, lejos de ser una fuerza emancipadora, puede convertirse en un instrumento sutil de hegemonía. En primer lugar, el valor de la esperanza se entrelaza con el individualismo. Nos enseñan que el éxito es fruto del esfuerzo personal, ignorando las barreras estructurales que limitan a muchos, es decir que   son obstáculos que no dependen de la voluntad ni del mérito individual, sino de la forma en que está organizada la sociedad. Justamente por eso son tan eficaces para la dominación: suelen volverse invisibles o “naturales”:   Desigualdad económica de origen No se parte del mismo punto. Nacer en un hogar pobre implica peor alimentación, menor acceso a salud, vivienda precaria y necesidad temprana de trabajar. La “libertad de elegi...

LA VERDADERA BATALLA CULTURAL

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  La batalla cultural no es una consigna vacía ni una moda pasajera. Tampoco es una discusión reservada a especialistas, intelectuales o políticos. La batalla cultural ocurre todos los días, en la cocina de una casa, en una charla entre amigos, en el aula, en la televisión, en las redes sociales y, sobre todo, en nuestra cabeza. Es la lucha por definir qué ideas consideramos normales, cuáles repetimos sin pensar y cuáles descartamos automáticamente, como si fueran absurdas o peligrosas. En otras palabras, es una pelea por el sentido común. Para entenderlo mejor, pensemos en algo simple. Cuando alguien dice “así son las cosas”, suele dar por cerrado cualquier debate. Esa frase funciona como una muralla. No invita a pensar, invita a aceptar. La batalla cultural busca exactamente eso: que ciertas explicaciones del mundo se vuelvan tan obvias que ya no parezcan explicaciones, sino hechos naturales. Y cuando algo se naturaliza, deja de cuestionarse. Un ejemplo cotidiano: una persona esc...

EL MILAGRO DE SPINOZA

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Hay ideas que no te dejan dormir. Te rodean, te insisten, te tironean de la conciencia hasta que finalmente las entendés… o dejan de soltarte. Eso me pasó estos días con Spinoza. Durante años repetí —como tantas personas— esas frases heredadas, gastadas, dulzonas: “Es un milagro”, “Que se haga tu voluntad”, “Lo dejo en tus manos”, “Ayúdame, Señor”. Y no voy a mentir: alguna vez me sirvieron, o eso creí. Me daban una sensación de precario alivio, un respiro momentáneo ante el caos. Pero un día pude entender lo que decía Spinoza y todo se quebró. No para destruir mi fe, sino para arrancarle el miedo. Porque esa es la verdad incómoda: mi fe estaba llena de miedo. Miedo a equivocarme, miedo a que un Dios externo me castigara, miedo a no estar a la altura de una voluntad misteriosa. Spinoza vino a poner dinamita ahí. Y aunque al principio resistí —porque nadie suelta fácilmente un consuelo aprendido— la idea terminó abriéndose paso: Dios no es un ser separado. Dios es la naturaleza misma. L...

“El Gran Carnaval: cuando la política deja de gobernar y empieza a programar”.

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       Hay una pregunta que atraviesa nuestro presente como un ruido de fondo: ¿estamos todos locos o alguien planificó este quilombo? La intuición inicial es casi infantil: nada puede ser tan caótico sin un plan detrás. Pero lo que muestra Da Empoli —y lo que Deleuze habría señalado con una sonrisa amarga— es que no se trata de un plan maestro en el sentido clásico, sino de algo más inquietante: un dispositivo , una máquina abstracta que captura afectos, intensidades y pulsiones, y las convierte en fuerza política. No hay un gran titiritero moviendo los hilos; hay ingenieros del caos conectando cables, afinando algoritmos y dejando que la máquina haga el resto. En un mundo donde Trump llegó a presidente con memes, Bolsonaro incendió el Amazonas a punta de fake news y Milei convirtió la furia en identidad con motosierra en mano, la pregunta por la racionalidad del caos se vuelve inevitable. Lo que parece locura es, en realidad, una forma nueva de racionalidad , una...